lunes, 5 de septiembre de 2011

Mi Marca




Actuamos en otro escenario… El teatro clásico de la búsqueda de empleo actuaba siguiendo el método del estudio del curriculum, la entrevista personal e incluso las entrevistas grupales. Hoy día, portales de empleo y redes sociales hacen que la entrevista de trabajo sea un lujo al alcance de muy pocos y esos pocos han tenido que pasar previamente por el tamiz de  la reputación digital.

Es ya conocido el hecho de que cuando ofertan una vacante de empleo y esta recibe 900 candidatos, rara vez se llegan a visualizar más de 100 curriculums. Ahora, los más activos en la búsqueda de empleo se sirven de las redes sociales para buscar trabajo, y es ahí donde las redes sociales se convierten en una oportunidad o una trampa mortal a la hora de la selección.

Cuando los Departamentos  de Recursos Humanos ya tiene los candidatos preferidos para llamarlos a una entrevista personal, cada vez es más habitual el teclear el nombre y apellidos del candidato en Google,  o “googletizar” por lo que automáticamente en los resultados de búsqueda aparecerán por regla general tu perfil en redes sociales en las que estés dado de alta. En otros casos, directamente se busca el perfil en Facebook o Linkedin, y no con motivo de buscar nuestras mejores cualidades sino para buscar los posibles defectos.


Según el puesto de trabajo para el que se esté optando, una buena cartera de contactos en las redes sociales  nos ayudan a ganar algunos puntos, eso sí, se analiza igualmente la calidad de los contactos, sobre todo cuando el puesto de trabajo tiene que ver con dirección o departamento comercial. 

Y también se analizan enlaces que compartes, ya que es una forma de conocer cuales son aquellos temas que te llaman la atención, y por consiguiente y nunca menos importante, a través de los enlaces que compartes se puede deducir tu ideología política. No nos engañemos, ya que aún se descarta a candidatos por ideología política y condición sexual. Esto seguirá ocurriendo mientras la selección la haga una persona y no una máquina.

Los  expertos  recomiendan  que se participe  en redes sociales y tengas tu yo.com (Marca personal), aunque muy bien cuidada y estudiada, ya que cada vez más, la reputación de una empresa la consolida el propio empleado de la empresa.

Hay que dedicar tiempo a nuestra imagen personal, hay que ser activos aunque cautelosos, hay que ser abiertos pero no compartir al gran público demasiada privacidad. En el momento que usas una red social, tu reputación no es tuya, es la que quieran concederte los demás, por lo que la empresa es consciente de la necesidad de tener a una persona en su plantilla, la cual sea relevante, poco problemática y poco polémica. A ser posible que sea discreta con temas delicados.

 “Se trata de comprender cuáles son los atributos –fortalezas, habilidades, valores y pasiones- que nos hacen únicos y de emplearlos para diferenciarnos de nuestros competidores y de nuestros iguales.    La marca personal consiste en comunicar de modo claro la promesa de valor única que ofrecemos a nuestra empresa o a nuestros clientes”. (William Arruda) . Además, “Cuando una persona logra crearse una marca diferenciada, dicha persona resulta conocida para su público objetivo, goza de capacidad de permanencia a largo plazo en su mercado y se diferencia de forma clara y significativa de sus competidores; esto se traduce en una prima económica por su visibilidad.” (   Irving Rein y Philip Kotler,  High Visibility)

Una Gestión Activa de nuestra marca personal pasa por  investigar los entornos más “rentables” para mi marca, o sea:

  • ·         Asociaciones, gremiso, grupos informales
  • ·         Otros contactos personales
  • ·         Área formativa (escuelas, FP…)
  • ·         En Internet: comunidades, foros, redes sociales
  • ·         Medios convencionales: publicaciones, periodistas especializados
  • ·         Expertos en mi área de interés: Mentores…
  • ·         Generar mi propio “contenido experto”
  • ·         Participar en las “conversaciones” de interés
  • ·         Nutrir y mantener mi red de contactos